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NUESTRA HISTORIA

La Familia Carranza llegó a Minnesota procedente de Guatemala el 15 de enero de 2007. Al principio los acompañó solo su hijo Marcos, entonces de 13 años. Después se les unió su otro hijo, Saúl Jr.
El superintendente de distrito y su esposa los esperaron en el aeropuerto con el equipo indispensable. Abrigos, gorras, guantes y botas para nieve. Estaba nevando y la temperatura era de 15° centígrados bajo cero. Los primeros tres meses de estadía en Minnesota fueron para conocer el Distrito en compañía del superintendente de Distrito y su esposa Ronda.  
Aunque la familia Carranza fue invitada para trabajar con los hispanos, solo había una familia hispana en todo el distrito, y la iban a conocer varios meses más tarde.    
 
"El comienzo de la obra no fue sencillo. No conocíamos a los hispanos y no sabíamos dónde buscarlos. No podíamos salir a las calles porque lo único que encontrábamos era frío y nieve. Además, la ley de Estados Unidos no da libertad para ir tocando puerta por puerta como lo haríamos en Latinoamérica. La primera familia que se acercó y que hablaba español fue la familia Lima. Rosendo y Leila asistían a la Iglesia de Brooklyn Center, y eran originarios de Cabo Verde, en África. Aunque su idioma nativo es el portugués, ellos fueron el primer recurso que Dios nos dio para trabajar. Luego llegó la familia López. Oscar y Sonia, originarios de El Salvador y de origen nazareno. Ellos, al no hallar Iglesia del Nazareno hispana en Minnesota, se congregaban en otra denominación. Cuando les comunicamos que la Iglesia estaba iniciando obra hispana, ellos llegaron a Brooklyn Center y regresaron a su Iglesia. La familia López había estado orando por ocho años para que la Iglesia del Nazareno iniciara obra hispana en Minnesota. Esta fue la buena gente con la que Dios bendijo el inicio de nuestro Ministerio en USA."
 
En el mes de abril de 2007 se inició una clase de Escuela Dominical en español. Cony, mi esposa, fue la maestra y los Lima y López los alumnos. Para entonces, yo viajaba cada domingo por una Iglesia americana diferente presentando el Ministerio hispano por todo el Distrito. Con la llegada de la primavera ya se pudo salir a las calles e ir a conocer la Ciudad. Con mi hijo Marcos comenzamos a ir a los campos de fútbol a jugar y hacer amigos para invitarlos a la Iglesia. 
El primer servicio fue el 10 de mayo, cuando celebramos el día de la madre. Hubo cuatro madres invitadas, y ese día Dios nos concedió la primera conversión. María Edith Silva, colombiana, había ido de compras a una tienda hispana donde le entregamos una invitación para que llegara al culto. Cuando leyó Iglesia del Nazareno recordó que era la Iglesia a la que algunos miembros de su familia asistían en Cali, Colombia. Ella llegó al servicio y fue el primer fruto que Dios nos concedió.
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